
La manifestación del 24 de febrero, el sector primario en La Orotava y la soberanía alimentaria en Canarias
Canarias alberga una riqueza agrícola y ganadera que merece ser valorada y potenciada. La soberanía alimentaria, entendida como el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas agrícolas y alimentarias de acuerdo con sus necesidades y deseos, es un principio fundamental para Asamblea por La Orotava y creemos firmemente que debe ser promovido en todas las regiones del planeta, y Canarias no es la excepción, siempre bajo los principios de la sostenibilidad y la planificación económica.
El archipiélago canario se enfrenta a desafíos únicos en términos de seguridad alimentaria y desarrollo sostenible. La dependencia excesiva del turismo como motor económico principal ha relegado al sector agrario, lo que representa una vulnerabilidad significativa en momentos de crisis económicas globales, como la que hemos experimentado recientemente.
En este contexto, la promoción del sector primario en Canarias cobra una importancia crucial. No se trata solo de diversificar la economía y reducir drásticamente la dependencia del turismo, sino también de garantizar la seguridad alimentaria de la población y promover prácticas agrícolas sostenibles que respeten el medio ambiente y la salud de las y los consumidores.
La propuesta de Asamblea por La Orotava: impulsando el sector primario
Desde Asamblea por La Orotava hemos presentado una serie de propuestas destinadas a impulsar el sector primario y promover la soberanía alimentaria. Estas propuestas abarcan desde la creación de programas de apoyo a las y los agricultores y ganaderos locales hasta la promoción del consumo de productos ecológicos y de proximidad.
Una de las iniciativas clave es la apuesta por el fortalecimiento del Espacio Agrícola Protegido de El Rincón, una zona que ha sido descuidada durante demasiado tiempo y que cuenta con un enorme potencial para el desarrollo agrícola. La revitalización de este espacio no solo beneficiará a las y los productores agricultores locales, sino que también contribuirá a la conservación del paisaje y la biodiversidad de la zona.

Además, también hemos propuesto mejoras en el “Mercadillo del Agricultor“, un concepto con muchísimo más potencial del que tiene actualmente y que permite a las y los productores locales comercializar sus productos directamente a los consumidores, reduciendo así la dependencia de los intermediarios y garantizando precios justos para las y los agricultores.
Otra medida importante es el impulso de programas de educación y sensibilización sobre la importancia de una alimentación saludable y sostenible. Esto incluye la promoción de los ecocomedores escolares, que ofrecen menús elaborados con productos ecológicos y locales, y la realización de campañas de información dirigidas a la población en general.
Hacia un futuro sostenible
El impulso del sector primario y la promoción de la soberanía alimentaria en Canarias no solo son una cuestión económica, sino también un compromiso con el medio ambiente y la salud de las generaciones futuras. La agricultura sostenible y la producción de alimentos locales no solo reducen la huella ecológica, sino que también promueven la diversidad biológica y contribuyen a la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático.
Fomentar la soberanía alimentaria en Canarias es una tarea urgente y necesaria que requiere el compromiso y la colaboración de todos los sectores de la sociedad. Desde los ayuntamientos hasta las personas consumidoras individuales: todas y todos tenemos un papel que desempeñar en la construcción de un sistema alimentario más justo, sostenible y resiliente para Canarias y más allá.
La soberanía alimentaria y la necesidad de diversificar la economía canaria
Como ya explicábamos al principio, la soberanía alimentaria es un concepto fundamental que aboga por el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas agrarias, alimentarias y pesqueras de acuerdo con objetivos de sostenibilidad, salud, cultura y equidad. En el contexto de Canarias, este principio adquiere una relevancia crucial, dadas las particularidades geográficas y socioeconómicas del archipiélago.

Canarias, a pesar de su riqueza natural y potencial agrícola, ha experimentado una dependencia fatal del sector turístico. Si bien el turismo ha sido históricamente un motor económico, la sobredependencia en esta industria ha dejado al archipiélago vulnerable a crisis externas, como las fluctuaciones económicas globales o, como se ha evidenciado recientemente, las pandemias.
La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la fragilidad del modelo económico canario, evidenciando la necesidad urgente de diversificar la economía y fortalecer otros sectores, como el agrícola, para garantizar la estabilidad y el bienestar a largo plazo de la población.
Depender exclusivamente del turismo supone riesgos significativos, ya que el sector está sujeto a estacionalidad, fluctuaciones del mercado y cambios repentinos en la demanda. Además, la concentración excesiva en el turismo ha generado desequilibrios sociales, impactos ambientales negativos y una distribución desigual de la riqueza.
El impulso del sector primario en Canarias no solo contribuiría a reducir la vulnerabilidad económica del archipiélago, sino que también promovería la seguridad alimentaria, la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible. La diversificación económica permitiría a las islas aprovechar plenamente sus recursos naturales y potencialidades agrícolas, creando empleo, fomentando la innovación y promoviendo prácticas agrícolas sostenibles.

En este sentido, desde Asamblea por La Orotava abogamos por políticas que promuevan la autosuficiencia alimentaria y la producción local como pilares fundamentales de un modelo económico más equitativo y sostenible. Es necesario fomentar la agricultura ecológica, apoyar a las pequeñas productoras y productores y promover circuitos cortos de comercialización que conecten directamente a los agricultores con los consumidores.
La diversificación económica no implica abandonar el turismo de forma repentina, sino complementarlo con otras actividades económicas que generen más y mejor empleo y más riqueza y de manera más equitativa y sostenible. El desarrollo del sector primario puede abrir nuevas oportunidades para Canarias y fortalecer la resiliencia de su economía frente a crisis futuras.

La soberanía alimentaria y la diversificación económica son dos pilares fundamentales para el desarrollo sostenible de Canarias. Es imperativo avanzar hacia un modelo económico más equilibrado y diversificado que garantice la estabilidad, la prosperidad y el bienestar de todas las personas que habitan en el archipiélago y desde Asamblea por La Orotava nos comprometemos a trabajar en esta dirección, promoviendo políticas y acciones que impulsen la autosuficiencia alimentaria, protejan el medio ambiente y construyan un futuro más justo y sostenible para Canarias y sus las personas que habitan el territorio.
El sector primario de Canarias de nuevo en la brega
Desde Asamblea por La Orotava respaldamos y hacemos público nuestro apoyo a las reivindicaciones del sector primario y la manifestación del sábado 24 de febrero.
Las condiciones laborales precarias, la presión de los precios por debajo del coste de producción y la competencia desleal de los productos importados amenazan la viabilidad de miles de explotaciones agrícolas y ganaderas en todo el territorio canario.

Nos solidarizamos con las y los agricultores, ganaderas y trabajadores agrícolas que luchan por condiciones laborales dignas, precios justos para sus productos y un modelo agrario sostenible y equitativo. Eso sí, abogamos por un modelo donde gane la mayoría, no solo algunas. Un modelo basado en la justicia social, sostenibilidad medioambiental, la planificación y el reparto de la riqueza.
Es hora de poner fin al abandono de nuestro campo, garantizar precios justos que cubran los costos de producción y promover políticas que apoyen la agricultura y la ganadería locales, que deben ser pilares fundamentales de nuestra sociedad y nuestra economía canaria y no menos importante es valorar y proteger el trabajo de quienes producen los alimentos que consumimos cada día. Es necesario tomar medidas efectivas y reales para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias, promover la agricultura sostenible y asegurar la seguridad alimentaria de la población.