
6. La defensa de “El Bosquito”
Un verano de movilización
Corría el verano de 2002 cuando una manifestación de casi medio millar de vecinas y vecinos de La Orotava recorrió el núcleo poblacional de La Perdoma.
La manifestación estaba promovida por la Comisión Ciudadana en en Defensa de El Bosquito y tenía por objetivo que no se pusiera en marcha la segunda fase de la urbanización “La Marzagana”, unos 200 chaleses en 45m² en suelo agrícola.
La iniciativa de la Comisión Ciudadana se forjó en la AA.VV. San Jerónimo de La Perdoma, que había conocido un proceso de renovación profunda, que había recobrado su autonomía y la pluralidad del movimiento vecinal (años más tarde, el Régimen de Coalición conseguiría atar con sus hilos a esta AA.VV. para controlar su actividad). La AA.VV. San Jerónimo estaba dispuesta a defender los intereses generales de las vecinas y vecinos, y no dudando en enfrentarse a las políticas “áticas” y “coalicioneras“. Esta AA.VV. también puso en marcha una intensa actividad cultural y social que se tradujo en un auténtico revulsivo para el anquilosado, dependiente y domesticado movimiento vecinal de La Orotava.
La ciudadanía de La Orotava contra la política del hormigón
El motivo de las movilizaciones era bien claro, pues lo que estaba sucediendo en La Perdoma respondía a un modelo urbanístico y económico que afectaba a toda Canarias: la perdida acelerada de los mejores suelos agrícolas y una destrucción irreversible de nuestro paisaje y nuestro territorio. El Gobierno de Canarias de aquel entonces (lo que antes era Coalición Canaria, las Agrupaciones Independientes de Canarias habían entrado al Gobierno de Canarias en coalición con Alianza Popular y Centro Democrático y Social en 1987 y lo que sería ATI-Coalición Canaria gobernaría Canarias entre 1993 y 2019) apostaba aparentemente por una protección del Medio Ambiente que no se traducía en políticas concretas en los ayuntamientos que ellos mismos gestionaban, como era el caso de La Orotava, y que este estaba planificando justo en sentido inverso a las directrices de su propio partido en el Gobierno de Canarias. Este sinsentido entre los que decía Coalición y lo que realmente hacían se manifestaba en que estos planes se ejecutaban mediante empresas públicas destinadas a la urbanización del territorio, como el caso de El Bosquito, cuyo proyectó lo realizó y gestionó la empresa pública Gestur.
Acción vecinal
Al poco tiempo de la multitudinaria manifestación por las calles de La Perdoma, el 15 de septiembre cerca de un centenar de vecinas y vecinos llevaron a cabo un acto simbólico: se plantaron árboles como símbolo de la riqueza agrícola y natural y de la necesidad de defender el parque recreativo existente en La Marzagana, “El Bosquito”, y todo su entorno agrícola. Días más tarde, el fin de semana del 21 a 22 de septiembre de 2002, una treintena de vecinas y vecinos llevaron a cabo una acampada como símbolo de protesta. Se colocaron por todo El Bosquito pancartas contra Coalición Canaria y su afán especulador, que ponían en evidencia la determinación de todo un barrio dispuesto a luchar para salvar parte de su territorio de la zarpas de la especulación urbanística (en 2008 fue el año en que estalló la burbuja inmobiliaria y la primera crisis del capitalismo en el siglo XXI) y para proteger un entorno natural y un espacio para el ocio que debía ser destinado al uso colectivo y vecinal y no convertirse en el jardín privado de una nueva urbanización.
La actitud quedó de Coalición Canaria quedó reflejada en los medios de comunicación, como los insultos del entonces concejal de urbanismo en el Diario de Avisos el 18 de septiembre de 2002; o la del propio Alcalde, que nunca llegó a reunirse con la Comisión Ciudadana en Defensa de El Bosquito.
Más vecinas y vecinos se unen contra el desarrollismo y la especulación
El sábado 19 de octubre de 2002 se convocó un nueva manifestación, esta vez en el centro de La Orotava. Los días previos se llevaron a cabo diferentes actividades como el concierto “En defensa de El Bosquito”, organizado por el colectivo juvenil Azarug en la Plaza de La Constitución (popularmente conocida como plaza “de Anita” o “del quiosco”) que reunió a cerca de 300 personas; también se llevó a cabo una recogida de unas 7000 firmas para proteger “El Bosquito”.
Finalmente, el sábado 19 de octubre, más de mil trescientas personas marcharon desde El Calvario hasta el Ayuntamiento bajo el lema “El Valle… ¿verde o gris? ¡Tú decides!”. A esta convocatoria se unieron colectivos sociales y vecinales, así como diferentes organizaciones de todo el Valle de La Orotava, así como cientos de personas a título individual. Se corearon lemas y se portaron pancartas como «Saso, usurero, nos vendes por dinero», «Coalición, escucha el pueblo está en la lucha», «Coalición Canaria es una inmobiliaria», «El Boquito, cuanto menos lo toques más bonito» o «¡Sí Humboldt levantara la cabeza…».
La presión popular surtió efecto, consiguiendo el movimiento vecinal una victoria a medias, consiguiendo reducir el impacto de la nueva urbanización prevista en la zona, protegiendo las fincas más cercanas al parque recreativo y limitando la construcción de edificios y chalés, aunque manteniendo la urbanización de gran parte del proyecto.
Un final no tan feliz: el régimen clientelista, amiguista y amenazador de La Orotava
La actividad de la AA.VV. San Jerónimo de La Perdoma provocó la ira del Régimen de Coalición en La Orotava, en aquel momento dirigido por Isaac Valencia y sus lugartenientes: Francisco Linares, Juan Dóniz y Narciso Pérez. El Ayuntamiento de La Orotava no cesó en la imposición de obstáculos a las acciones de la AA.VV. San Jerónimo hasta acabar con ella. Una asociación que desde la dignidad y la lucha por la mejora de su pueblo, nunca se sometió a los dictados de ningún partido político, rompiendo con el habitual comportamiento de las asociaciones vecinales en La Orotava, que funcionan como correas de transmisión de Coalición Canaria-ATI. La AA.VV San Jerónimo, desde un proceso participativo y democrático, lideró las movilizaciones que se pusieron en marcha desde La Perdoma, logrando vincular la Defensa de El Bosquito no solo a buena parte del pueblo, sino a más colectivos y organizaciones del Valle de La Orotava.