Propuesta para incentivar el consumo de agua chorro y reducir el uso de botellas de plástico

Como grupo, estamos muy concienciados con reducir el impacto ambiental de la actividad humana —prueba de ello es nuestro esfuerzo por reactivar y sacar adelante el Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía Sostenible o nuestra propuesta (aprobada) para sumarnos al Pacto Intervegas para la soberanía alimentaria— por lo animamos a la ciudadanía villera a dejar de consumir agua embotellada, ya no por el significativo ahorro para las economías domésticas, pues este producto dispara el valor del líquido elemento hasta un 600%, sino para reducir el uso de plásticos de un solo uso.

En este sentido de reducir el consumo de plásticos de un solo en nuestro municipio, también hemos presentado otra propuesta para eliminar botellas y vasos de plástico de los actos institucionales (aunque no siempre la cumplen), así como la eliminación de cubertería y vajilla de plástico en las fiestas populares.

Se suma a estas iniciativas la propuesta que presentamos en el pleno del día 3 de marzo para incentivar el consumo de agua del chorro.

La Villa de la Orotava es uno de los municipios canarios con mejor calidad de agua, por ello, el consumo del agua del grifo es un acto de consumo sostenible, favorece por un lado el ahorro económico para las familias, y por otro contribuye a evitar la grave contaminación. Por otro lado es más barata que el agua embotellada, está más controlada sanitariamente, no contamina, no produce residuos como el agua embotellada en plástico que consume recursos que se extraen del petróleo y deja un residuo pernicioso factor de contaminación a través del plástico en el medio ambiente.

A partir de finales del siglo pasado se ha propiciado el negocio del agua embotellada, impulsada por importantes intereses económicos que se han articulado en un fuerte lobby. Su negocio alcanza una facturación anual superior a los mil millones de euros (Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas). La importancia del consumo del agua embotellada en España es muy relevante ya que su producción en 2017 superó los 7.700 millones de litros (Instituto Geológico y Minero Español) situándose en el cuarto país de la Unión Europea por detrás de Alemania, Italia y Francia, y el tercero en consumo, tras Italia y Alemania (Federación Europea de Aguas Envasadas). 

Por comunidades autónomas, los mayores consumo de agua envasada se localizan en Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana, Cataluña y Murcia frente a Madrid, País Vasco, La Rioja y Navarra, que son las que con menor frecuencia incluyen al agua envasada en su cesta de la compra. 

Este espectacular avance ha sido propiciado por potentes campañas de publicidad nacionales e internacionales tendentes a poner en valor el agua embotellada frente a la de grifo, incidiendo en que es más segura y de mejor calidad, tiene propiedades saludables y cuenta con estrictos controles en sus procesos de producción y distribución, una imagen distorsionada que no coincide, en nuestro entorno, con la realidad.

El agua es un bien común. Nuestra responsabilidad es asegurar que se gestiona sin ánimo de lucro, con criterios de solidaridad y cooperación, acceso colectivo, equidad, control democrático y sostenibilidad medioambiental y social. El agua embotellada es considerada una mercancía y un negocio que pretende maximizar los beneficios sin tener en cuenta sus numerosos impactos medioambientales. Desde la captación incontrolada de los recursos, la distribución con la generación de gases de efecto invernadero y la utilización de envases.

Por todo esto, proponemos poner en valor el agua de grifo porque:

• Está relacionada con su consideración como un bien común y que la provisión de los servicios de abastecimiento son un derecho humano

• Sus controles de calidad para garantizar la potabilidad y calidad son más exhaustivos y exigentes que en el caso del agua embotellada.

• Es posible plantear el control ciudadano en la gestión de los servicios de abastecimiento, en tanto que la participación activa es un derecho democrático.

• Los servicios de abastecimiento deben ser públicos y accesibles para toda la ciudadanía, sin que se le pueda privar de su disfrute por motivos de vulnerabilidad económica o social.

• Implica un recorte importante de las cantidades de envases de plástico cuyo reciclaje no se puede resolver con eficacia contando con tecnologías actuales, agravando los problemas de contaminación medioambiental.

Nuestra propuesta en el pleno define cuatro líneas de actuación: 

  1. Que el  Ayuntamiento, a través del Servicio de Abastecimiento de Aguas que gestiona CANARAGUA, realice una campaña publicitaria mantenida en el tiempo informando a la ciudadanía de la buena calidad del agua del chorro publicando en la web municipal el resultado del análisis, acompañado de una breve explicación en un lenguaje accesible, de forma que de una manera sencilla y clara pueda ser entendido por las vecinas y vecinos del municipio.
  2. Que el agua de grifo esté disponible en el espacio común y en instalaciones públicas, a través de chorros o surtidores de libre disposición, donde las vecinas y vecinos, así como visitantes puedan abastecerse de agua potable. Que cada plaza y calles más transitadas tuvieran un chorro/fuente sería otro paso que ayudaría a evitar el consumo de agua embotellada, evitando así el consumo de plásticos.
  3. Que en los actos públicos de instituciones, organismos públicos y organizaciones políticas y sociales, se disponga de agua de grifo.
  4. Que se proponga a los establecimientos comerciales, bares y locales de restauración y de entretenimiento, se suministre al cliente que así lo desee, agua del grifo, de forma gratuita.

En la página del Servicio de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) puedes consultar el estudio químico que hacen periódicamente por zonas y ver el grado de potabilidad.

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